En un esfuerzo continuo por regularizar el uso del agua en la Ciudad de México, el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex) ha intensificado sus operativos contra las tomas clandestinas de agua. Desde marzo de 2023, bajo la dirección de Rafael Carmona, Sacmex ha recibido 200 reportes de tomas irregulares, resultando en la clausura de aproximadamente 15% de ellas.
En una reciente conferencia de prensa, Carmona informó sobre un operativo en la alcaldía Tlalpan, destacando la importancia de la vigilancia en los pozos con cuello de garza, utilizados para cargar las pipas distribuidoras de agua en la capital. Estos esfuerzos forman parte de una estrategia más amplia para asegurar un manejo justo y legal del recurso hídrico en la metrópoli.
Del total de reportes recibidos, 100 tomas fueron verificadas y encontradas en regla, mientras que las restantes operaban sin la documentación adecuada. Tras ofrecer la oportunidad de regularizarse, entre 30 y 32 tomas no lograron comprobar su legalidad, llevando a su clausura.
Este problema de tomas irregulares no es único de la CDMX. Según datos de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA), México enfrenta un desafío significativo en la gestión de sus recursos hídricos, con varias regiones experimentando estrés hídrico debido a la sobreexplotación y contaminación de fuentes de agua.
El control estricto de Sacmex sobre los pozos ha demostrado ser eficaz, reduciendo las actividades irregulares y mejorando la distribución de agua en la ciudad. Además, estas acciones contribuyen a la conservación del agua, un recurso cada vez más valioso en un contexto de cambio climático y crecimiento poblacional.
La iniciativa de Sacmex es un ejemplo destacado de cómo la gestión urbana puede abordar de manera efectiva los desafíos del agua en grandes ciudades, alineándose con los esfuerzos globales para garantizar un uso sostenible de los recursos hídricos.